todo lo que empieza se termina, mi paciencia es corta vida mía y la tuve horas extras, porque yo sí te quería, pero nunca me cuidaste suficiente, te arriesgaste y aquí tienes, moraleja, este cuento ya no tiene quién lo cuente, cuando te despiertes de tu estupidez vas a ver lo que perdiste, volverás a ver que te tendré a mis pies porque vas a arrepentirte, no me llames, no me busques, ni lo intentes, a partir de ahora eres transparente, no te veo, no te escucho, hasta nunca, buena suerte. Vete, no regreses, ni te estreses, que ya no hay punto y seguido, si esto no da para más yo soy quien pone el punto final.
No hay comentarios:
Publicar un comentario